Feasibility Master
Dos personas conversando en una entrevista con cuaderno y anotaciones sobre la mesa

Cuaderno de validación · Entrevistas

Entrevistas a clientes: plantilla y criterios de decisión

Qué preguntar, cómo registrar y cuándo elegir entre dos alternativas de proyecto.

Una entrevista a clientes rinde cuando las preguntas son concretas y el registro permite comparar respuestas entre sí. Si cada conversación se anota de forma distinta, o si las condiciones cambian de una a otra, al final quedan opiniones sueltas que no sostienen ninguna decisión. La plantilla que usamos tiene cuatro bloques: contexto de la persona, hábitos actuales, objeciones y disposición a probar algo. Nada de preguntar por el futuro ni de pedir opinión sobre la idea.

El bloque de contexto registra rubro, tamaño del equipo y cómo resuelve hoy el problema. Los hábitos actuales se anotan con hechos, no con intenciones: qué herramienta usa, cada cuánto, quién la paga. Las objeciones se dejan hablar sin corregir. Y la disposición a probar se mide con una acción concreta, no con un "sí, me interesa".

Plantilla de entrevista

  1. Contexto. Rol, tamaño de la operación y desde cuándo trabaja en esto.
  2. Hábitos actuales. Cómo resuelve el problema hoy, con qué frecuencia y con qué costo de tiempo.
  3. Objeciones. Qué le frenó antes de adoptar algo parecido y qué le haría desistir.
  4. Disposición a probar. Qué paso concreto aceptaría dar esta semana.

Matriz para decidir entre dos alternativas

Cuando hay dos caminos posibles, conviene puntuar cada uno en tres criterios: esfuerzo de implementación, evidencia recogida y riesgo de que el supuesto central falle. Se puntúa del 1 al 5, se anota la fuente de cada número y se revisa con otra persona. La alternativa con mejor relación entre evidencia y esfuerzo suele ser la que se prueba primero, aunque no sea la más ambiciosa.

Errores que arruinan el registro

Preguntar por el futuro ("¿usaría esto?") devuelve respuestas amables y poco útiles. Pedir opinión sobre la idea convierte la entrevista en una encuesta de simpatía. Y no anotar las condiciones de cada charla -día, canal, quién habló- deja sin contexto los datos cuando toca compararlos. Con veinte entrevistas bien registradas se toman mejores decisiones que con cien conversaciones sin notas.

Seguí con la guía completa de validación o revisá cómo estructuramos el acompañamiento en servicios.

Entrevistas a clientes: plantilla y criterios de decisión

Soy Mariana Oteiza, analista de viabilidad y facilitadora de talleres de pre-factibilidad. Trabajo con equipos pequeños que necesitan ordenar una idea antes de poner plata: armo plantillas de entrevistas, planillas de costos y matrices de decisión que después revisan otras personas. Antes de dedicarme a esto pasé varios años coordinando estudios de mercado caseros, y de ahí saqué la costumbre de anotar en qué condiciones se hizo cada conversación. Si una entrevista no se puede comparar con las demás, no sirve para decidir. Esa idea atraviesa casi todo lo que publico acá.

En este blog escribo sobre entrevistas a clientes, sondeos de demanda y criterios para elegir entre dos alternativas de proyecto. Suelo dejar las plantillas abiertas para que las adaptes a tu caso, y también los errores que cometí al usarlas mal.

Entrevistas a clientes: plantilla y criterios de decisión

Una entrevista a clientes no es una conversación suelta: es un instrumento. Y como todo instrumento, tiene un alcance y unos límites que conviene dejar por escrito antes de usarlo. En esta guía sobre entrevistas y criterios de decisión, algunas cosas quedan fuera de lo que el método puede resolver por sí solo.

Qué cuenta como evidencia

Una respuesta solo pesa si anotamos con quién hablamos, en qué contexto y con qué preguntas. Si la entrevista se hizo por teléfono un martes a la mañana, eso también es un dato: cambia el tono, el tiempo de respuesta y el nivel de detalle. Sin esas condiciones registradas, dos entrevistas no se pueden comparar y la matriz de decisión queda apoyada en impresiones.

Lo que la plantilla no decide

La plantilla de entrevista ordena los bloques de contexto, hábitos actuales, objeciones y disposición a probar, pero no elige por vos entre dos alternativas de proyecto. Esa decisión se toma después, con una matriz de esfuerzo, evidencia y riesgo. La plantilla alimenta esa matriz; no la reemplaza.

Preguntas sobre el futuro

Cuando preguntamos "¿usarías esto?", la persona responde sobre una versión imaginada de sí misma. Preferimos preguntar por lo que ya hizo: qué usó la última vez, cuánto pagó, qué dejó de hacer por falta de tiempo. El futuro se estima, no se entrevista.

Alcance de la muestra

Con cinco entrevistas bien hechas se detectan patrones de lenguaje y objeciones repetidas. No se estima tamaño de mercado ni se proyecta demanda. Si necesitás eso, el sondeo con formularios es otra herramienta y se lee con otros criterios.

Entrevistas a clientes: plantilla y criterios de decisión

Una entrevista a clientes sirve cuando las respuestas se pueden comparar entre sí. Si cada conversación se registra con un formato distinto, al final quedan anécdotas sueltas y no evidencia. La plantilla que usamos tiene cuatro bloques fijos: contexto de la persona, hábitos actuales, objeciones y disposición a probar algo nuevo. Con eso, dos entrevistas hechas en semanas distintas se pueden poner una al lado de la otra sin adivinar qué se preguntó.

Dos personas conversando en una entrevista con cuaderno y anotaciones sobre la mesa
Registro de una entrevista: cuaderno abierto con los cuatro bloques de la plantilla y notas al margen sobre el tono de las respuestas.

Bloques de la plantilla

Contexto (rol, tamaño del equipo, herramientas que ya usa), hábitos actuales (cómo resuelve hoy el problema, con qué frecuencia, qué le cuesta), objeciones (qué la frenó antes) y disposición a probar (qué tendría que pasar para que lo intente la semana que viene). Anotamos también la fecha, el canal y quién entrevistó: sin eso, la respuesta pierde contexto.

Errores que arruinan la comparación

Preguntar por el futuro ("¿usaría esto?"), pedir opinión sobre la idea en lugar de indagar el problema, y no registrar las condiciones de la charla. Cuando el entrevistado responde lo que cree que querés escuchar, la nota pierde valor. Conviene repreguntar por hechos concretos del último mes antes de anotar cualquier intención.

Matriz para elegir entre dos alternativas

Con las entrevistas cargadas, comparamos las dos opciones de proyecto en tres columnas: esfuerzo de puesta en marcha, evidencia recogida y riesgo de que el supuesto principal no se sostenga. La alternativa con más evidencia no siempre gana; a veces gana la de menor esfuerzo si el riesgo es parecido. Lo importante es dejar el criterio escrito antes de decidir, no después.

Uso de cookies

Utilizamos cookies para recordar tus preferencias y mejorar la navegación del sitio. Puedes aceptar todas, rechazar las no esenciales o gestionar tu elección. Consulta los detalles en nuestra política de cookies.